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El
Agua para consumo humano
¿
Por qué Tenemos que tratar el agua?
Si
el agua destinada al consumo la tenemos que tratar es por que
lleva contaminantes.
Entendemos por contaminantes el conjunto de factores o hechos
que incidiendo sobre los alimentos o bebidas provocan alteraciones
o crean situaciones que determinan un riesgo para la salud de
las personas que consumen el alimento contaminado. Y el agua es
el principal componente de nuestra dieta alimenticia.

¿Por qué se contamina el agua?
El ciclo natural del agua tiene una gran capacidad de purificación.
- Pero la actividad humana ha hecho que sea el vertedero habitual
en el que arrojamos los residuos producidos por nuestras actividades
(industriales, agrícolas, ganaderas y domesticas).
Pesticidas, desechos químicos, metales pesados, residuos
radiactivos, etc., se encuentran, en cantidades mayores o menores,
al analizar las aguas. Los ríos no se libran de nuestra contaminación.
A veces solo se salvan los pequeños tramos de su nacimiento.
Tanto en la ciudad como en el campo necesitamos agua. Así
pues la tenemos que extraer de donde se encuentra. Del río
(embalses) o subterránea, mediante pozos o motores. Analizarla
para determinar los contaminantes y establecer como eliminarlos.
Cuando hemos utilizado el agua esta sucia. Antes de verter esta
agua al río o al mar hay que limpiarla en la depuradora
de aguas residuales o industriales según proceda.
- También hay una contaminación natural
propia por las características del terreno y fauna de la
zona.
Podemos resumir que el agua se contamina por:
Arrastre de suelos contaminados. Agua de lluvia con gérmenes
de ambientes contaminados. Microorganismos propios del agua: Pseudomonas,
Flavobacterium, Cytophaga, Acinobacter, Moraxella, Corynebacterium,
Streptococcus, Klepsiella, Alcalígenes, Bacillus, Micrococcus,
Enterobacterias, Salmonellas, Escherichia Coli, Shigella. Por
las características propias del terreno.
Como fuentes de contaminación, podemos nombrar:
Vegetales: Agua de riego contaminada (actividades agrarias).
Pescados Bivalvos (filtradores de agua) Animales
( actividades ganaderas) Procesos tecnológicos
(actividades industriales). Domésticos (aguas
residuales).
- La persona que manipula el agua también puede ser causa
de contaminación.
-La contaminación del agua también puede ser accidental,
inesperada. Provocada por un accidente o suma incontrolada de
riesgos. Como pueden ser las inundaciones. No hay que descartar
el Bioterrorismo.
Para hacerlo más sencillo, los contaminantes del agua podemos
clasificarlos en dos grupos y estudiar así las enfermedades
que nos pueden causar:
- Bióticos. Seres vivos (microorganismos patógenos,
parásitos, algas, hongos) o sus productos resultantes (toxinas).
- Abióticos. Residuos químicos o contaminantes físicos.
¿Por qué son tan importantes los microorganismos?
Los microorganismos están en todas partes. No los podemos
ver, ni oler, pero se esconden en nuestro cuerpo, en el aire, en
el suelo, en las superficies, en los utensilios de la cocina y en
los alimentos, incluido el agua.
En los países en vías de desarrollo las enfermedades
producidas por estos patógenos son uno de los motivos más
importantes de muerte prematura, sobre todo de niños.
Normalmente estos patógenos llegan al agua en las heces
y otros restos orgánicos que producen las personas o animales
infectados. Por roturas de alcantarillados, inundaciones que afectan
a la estación potabilizadora, fallo en la potabilización
y/o depuradoración del agua.
Por esto, un buen índice para medir la salubridad de las
aguas, en lo que se refiere a estos microorganismos, es el número
de bacterias coliformes (fecales) presentes en el agua: Escherichia
Coli, Enterococo y Clostridium perfringens. La OMS (Organización
Mundial de la Salud) y el RD 140/2003, de 7 de febrero (BOE),
establecen que en el agua para beber no debe haber ningún
microorganismo de origen fecal en 100 ml. de agua.
Contaminantes abióticos en el agua de consumo humano:
Solo vamos a nombrar los más importantes con relación
a nuestra salud.
Metales tóxicos como el aluminio, arsénico, cadmio,
cobre, hierro, mercurio, níquel, plomo, etc. si están
en cantidades altas pueden causar graves daños a los seres
vivos, disminuir los rendimientos agrícolas y corroer los
equipos que se usan para trabajar con el agua.
Veamos el daño que pueden ocasionar en nuestra salud:
- Aluminio: Daño al sistema nervioso central,
demencia, pérdida de la memoria, apatía y temblores
severos.
- Arsénico: Irritación del estómago
e intestinos, anemia, cambios en la piel, e irritación
de los pulmones. Cáncer. Infertilidad, abortos, daño
cerebral.
- Cadmio: Hipertensión y efectos teratogénicos
y carcinógeno.
- Hierro: náuseas, mareos, diarrea, deterioro
del hígado, corazón y páncreas, y en última
instancia la muerte.
- Mercurio: Afecta al sistema nervioso central
produciendo irritabilidad, timidez, temblores, alteraciones a
la vista o la audición y problemas de la memoria.
- Níquel: El efecto más común
de la exposición al níquel en seres humanos es una
reacción alérgica. Algunas personas sensibles al
níquel reaccionan cuando consumen níquel en los
alimentos o el agua, o respiran polvo que contiene níquel.
Agua con Niquel elevado puede producir dolores de estómago
y alteraciones de la sangre (aumento de glóbulos
rojos) y los riñones (aumento de proteínas
en la orina).
- Plomo: El plomo puede afectar a casi todos
los órganos y sistemas del organismo. El más sensible
es el sistema nervioso, especialmente en los niños. También
daña a los riñones y al sistema reproductivo. Los
efectos son los mismos ya sea al respirar o ingerir plomo. En
altos niveles, puede causar debilitamiento de los dedos, muñecas,
o tobillos y posiblemente afectar la memoria. Anemia.
Nutrientes vegetales inorgánicos (abonos).
Nitratos y fosfatos son sustancias solubles en agua que las plantas
necesitan para su desarrollo, pero si se encuentran en cantidad
excesiva inducen el crecimiento desmesurado de algas y otros organismos
provocando la eutrofización de las aguas. Cuando estas
algas y otros vegetales mueren, al ser descompuestos por los microorganismos,
se agota el oxígeno y se hace imposible la vida de otros
seres vivos. El resultado es un agua maloliente e inutilizable.
Nitratos y Nitritos: En condiciones normales
las concentraciones de nitratos y nitritos en aguas naturales
suelen ser bajas. En las aguas subterráneas se detecta
con frecuencia una elevación de las concentraciones, como
consecuencia de la intensificación de las prácticas
agrícolas.
En general, su acción perjudicial, se puede esquematizar:
metahemoglobinizante, vasodilatadora y nitrosante
Compuestos químicos:
- Cianuro: respiración rápida y
profunda, falta de aliento, seguido de convulsiones y pérdida
del conocimiento.
- Fluoruros: Pequeñas cantidades de fluoruro
ayudan a prevenir las caries dentales, pero cantidades altas pueden
perjudicar su salud. En adultos, la exposición a altos
niveles de fluoruro puede aumentar la densidad de los huesos.
Sin embargo, si la exposición es suficientemente alta,
estos huesos pueden ser más frágiles y quebradizos
y el riesgo de sufrir fracturas puede ser mayor. En animales,
la exposición a dosis de fluoruro extremadamente altas
puede producir una disminución de la fertilidad y de los
espermatozoides y daño de los testículos. El flúor
y el fluoruro de hidrógeno producen severa irritación
de la piel, los ojos y las vías respiratorias.
Compuestos orgánicos. Muchas moléculas
orgánicas como petróleo, gasolina, plásticos,
plaguicidas, disolventes, detergentes, etc. acaban en el agua
y permanecen, en algunos casos, largos períodos de tiempo,
porque, al ser productos fabricados por el hombre, tienen estructuras
moleculares complejas difíciles de degradar por los microorganismos.
- Benceno, presente en la gasolina: Comer o tomar
altos niveles de benceno puede causar vómitos o irritación
del estómago, mareo, somnolencia o convulsiones; rápido
latido cardíaco y la muerte.
Sedimentos y materiales suspendidos. Muchas partículas
arrancadas del suelo y arrastradas a las aguas, junto con otros
materiales que hay en suspensión en las aguas, son, en
términos de masa total, la mayor fuente de contaminación
del agua. La turbidez que provocan en el agua dificulta la vida
de algunos organismos, y los sedimentos que se van acumulando
destruyen sitios de alimentación o desove de los peces,
rellenan lagos o pantanos y obstruyen canales, rías y puertos.
Sustancias radiactivas. Isótopos radiactivos
solubles pueden estar presentes en el agua y, a veces, se pueden
ir acumulando a los largo de las cadenas tróficas, alcanzando
concentraciones considerablemente más altas en algunos
tejidos vivos que las que tenían en el agua. Dan lugar
a canceres o afectan a la descendencia de la persona expuesta.
Contaminación térmica. El agua
caliente liberada por centrales de energía o procesos industriales
eleva, en ocasiones, la temperatura de ríos o embalses
con lo que disminuye su capacidad de contener oxígeno y
afecta a la vida de los organismos.
Riesgos del agua potabilizada. Los trihalometanos
(THM) son compuestos químicos que se forman cuando
la materia orgánica que arrastran los ríos entra
en contacto con el cloro en las plantas potabilizadoras. Un exceso
de THM puede dar lugar a cáncer. Esta claro que debe realizarse
un esfuerzo en prevenir su contaminación y no eliminar
la desinfección del agua que esta evitando enormes pandemias.
Merecen un apartado especial el grupo de sustancias artificiales,
entre ellas plaguicidas, denominados disruptores endocrinos.
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